viernes, 3 de enero de 2014

Cómo instalar una Fábrica de Sabores





A quién no le ha pasado que se siente triste, nostálgico, apesadumbrado o simplemente tiene uno un antojo, y qué hacemos siempre? recurrimos a la cocina o a los sabores que nos recuerdan algo, algún momento o a alguna persona, pues bueno, cuando éramos pequeños de seguro tuvimos quién nos creara nuestros sabores y por consiguiente nuestros más preciados recuerdos para cuando fuéramos grandes, como ahora, que siempre que nos queremos consentir o apapachar recurrimos a cocinarnos o a comer algo que realmente nos gusta o disfrutamos, pues no creen que nuestros hijos necesitan también que les fabriquemos sabores que los hagan sentir así? creo que se lo merecen, pues son lo más hermoso que existe y nuestro más grande tesoro y además de cuidarlos en el día a día, debemos procurarles recuerdos maravillosos de su infancia, olores, sabores, todo lo que los pueda ayudar a trasladarse a un momento de felicidad o de confort cuando más lo necesiten, se vale no? así es que necesitamos instalar una Fábrica de Sabores en casa, no necesita ser la más costosa, lujosa o llena de maquinarias o accesorios que nadie entiende, en realidad necesitamos muy pocos materiales, pues sólo debemos tener un lugar en donde compartir con la familia, disfrutar las pequeñas cosas de la vida, hacernos un caldito reconfortante cuando lo necesitemos, una pequeña fuente de calor que nos ayude a cocinar lo más rico y delicioso que hay, aunque no haya tantos ingredientes disponibles, pero que les aseguro que quedaría deliciosa cualquier cosa que se preparase ahí, en donde exista el amor, el calor de hogar, un lugar que sea el centro de reunión familiar, en donde todos se reúnen para compartir, platicar, cocinar, hacer experimentos, inventar, idear, soñar... pues tengo que confesarles una cosa, creo que todos los hogares del mundo tienen eso, justo lo que queremos instalar, una Fábrica de Sabores y mejor aún, con todo lo necesario para que funcione, pero saben qué es lo malo? que nadie lo sabe, que a qué me refiero? pues simplemente a nuestra cocina, la que yo sé que a veces nos da muchos dolores de cabeza cuando hay que limpiarla, lavar los trastes y llegamos apurados del trabajo a hacer la comida para alimentar a la familia; pero creo que se nos olvida lo más importante, no solo cubrimos una de las necesidades básicas de quienes queremos, sino que también les nutrimos el alma, pues les estamos creando sabores, recuerdos, olores... armas que en un futuro les servirán para salir adelante de algún malestar por pequeño que éste sea; pero ojo, debemos cuidar que estos sabores no sean amargos, esos son los únicos que debemos evitar, están permitidos los dulces, salados.. y por qué no, los agridulces, pero los amargos, jamás, pues esos no nos ayudarán a cumplir nuestro objetivo, el poder fabricarle sabores a nuestros hijos, eso es lo que esta singular fábrica producirá, con el único objetivo de que cuando sean mayores, ellos les transmitan a sus hijos estos sabores y puedan crear los nuevos que cada familia tiene, que cada madre, o padre, por qué no? les fabrica a sus hijos.
Como ven, no se necesita mucho, ni una gran instalación para poder echar a andar una Fábrica de Sabores, la tenemos en casa, sólo hay que  llenarla de personal altamente calificado para crear esos sabores con amor, pero qué creen? que ya contamos con ese personal, eso es lo mejor de todo, que quiénes son? pues simple, toda la familia, hasta el  más pequeño o el más grande, todos podemos aportar algo, un nuevo sabor, un nuevo recuerdo,  no tengan miedo a crear, a inventar, a echar a perder, a ensuciar, que creo que a veces eso es lo que más nos detiene, pues al final de cuentas, habrá valido la pena si todos nos reunimos en un lugar así, tan cálido, de qué calidad creen que salga el producto? pues de la mejor, porque todo lo que está hecho con amor, es delicioso!! 
Así es que, se animan a encender la maquinaria de su Fábrica de Sabores?