jueves, 10 de abril de 2014

Huauzontles

Huauzontles
Los Huauzontles son unas plantas oriundas de México, son comestibles hasta sus semillas, las flores y sobre todo las ramas que son las que les presento, en verdad es un plato muy típico y delicioso, lo hacen en distintos Estados de la República mexicana, en especial en el Estado de México y en algunos otros puntos, desde que yo era pequeña era un platillo muy servido por la cocina de mi Madre, quién a decir verdad, no tengo idea de quién se lo enseñó, pero a mi Padre le gusta mucho, a nosotros nos preparaban el caldillo en el que están sumergidas estas deliciosas tortitas con chile guajillo y no con pasilla como se acostumbra en otros lugares, además de que yo le he hecho algunas modificaciones a la receta original de la familia, ya que al consistir los huauzontles en unas varas largas y un tanto duras, en la casa armaban unos ataditos de varitas, le ponían un trozo de queso y los cubrían con más varitas y posteriormente los amarraban con hilo para que no se desarmaran y continuar con el resto del procedimiento, la verdad es que se me hace un tanto laborioso y molesto estar retirando el hilo que servía para unir las varitas, así es que a continuación les enseñaré la modificación a que me refiero y verán que así podemos disfrutar de mejor manera el platillo, pues recuerdo que tomábamos las varitas y les íbamos quitando unas bolitas suavecitas que tienen las varitas que son la que se comen, son como una especie de florecita miniatura, incluso las hojas pueden ser degustadas, sólo que a mi no me gusta dejarlas, creo que es más bien por costumbre, y dejábamos al final de comerlas sólo las varitas, creo que cuando uno es niño comer ciertos platillos de esa manera es divertido, pero ya cuando creces, creo que es medio latoso, y no alcanzas a disfrutar todos los sabores por estar entretenido quitando lo comestible a las varitas, de ahí que haya hecho este cambio, y he de contarles que la primera vez que se las preparé a mis hijas y a mi esposo les encantaron... hace unos días estaba platicando con uno de mis hermanos y recordamos esta deliciosa receta, y curiosamente pocos tiempo después una linda amiga me hizo el favor de enviarme un recetario virtual y me quedé sorprendida de ver que contenía esta deliciosa receta de mi infancia, claro que con un cambio, el chile pasilla, pero básicamente es la misma receta, mucha gracias a Patricia Salazar que tan amablemente me hizo llegar esa joya, pues contiene múltiples recetas que han sido deleite de mi familia y me hizo recordar viejos y bellos tiempos... 
Ingredientes: 
4 Tazas de Huauzontles lavados, cocidos con sal y escurridos (las ramitas pequeñas) 
4 Huevos
Queso Saltierra o Panela en rebanadas
Sal
Para la salsa: 
6 Tomates bola o saladet, tú eliges qué variedad con que sea rojo
2 Chiles guajillos remojados y sin venas ni semillas
1 trocito de cebolla
1 diente de ajo
Sal y Pimienta al gusto
Aceite el necesario para freír
Procedimiento: 
Debemos primeramente cortar con tijeras, para que sea más fácil, las ramitas tiernas de los Huauzontles, y éstas las lavamos bajo el chorro del agua, notarán que el agua se vuelve turbia, pues estas plantitas contienen mucha tierra adherida entre las ramas y la bolitas o florecitas que tienen, y debemos dejarlas muy limpias, ya que el agua sale clara están listos para cocinarlos hasta que estén suaves en agua hirviendo con sal, notarán que al principio tienen un tono verde seco, y conforme las cocinan curiosamente cambia el color a ser un verde más intenso como la esmeralda o las espinacas, el color se reavivará, eso siempre me ha llamado mucho la atención en estas plantitas tan deliciosas, mientras se cocinan, vamos preparando la salsa, la cual consiste en poner a cocer también en agua los tomates para posteriormente retirarles la piel, y también ahí agregamos los chiles para que se suavicen, cuando están listos limpiamos los tomates y los colocamos en la licuadora junto con los chiles suavizados, el ajo y la cebolla, utilizamos un poco de agua, puede ser de la cocción, y licuamos, si desean pueden colar esta salsa, o dejarla así, yo por lo general la cuelo para que quede más tersa y que no nos sorprenda ningún pedacito del chile que hay a quienes no les agrada eso, cuando tenemos lista esta salsa, hay que cocinarla, poniendo a calentar un poco de aceite en una cacerola y cuando esté caliente agregamos la salsa con cuidado de que no nos salpique, dejas cocinar un poco y si notas que está muy espesa agrega un poco más de agua, sazona con sal y pimienta y deja que se cocine hasta que todos los sabores se integren. 
Volviendo a los huauzontles, cuando están bien cocidos, los escurrimos muy bien y retiramos lo más que se pueda el agua que contengan. 
Batimos las 4 claras a punto de turrón o punto de nieve, y cuando están listas agregamos las yemas batiendo otro poco, pero muy poco para que el aire que introducimos a las claras no se pierda, se trata de integrar todo, y entonces procederemos a formar las tortitas, la verdad es que yo las preparo colocando un poco de ramitas en la palma de mi mano coloco el queso y vuelvo a colocar más ramitas encima, ahí mismo en mi mano les coloco una cucharada de huevo batido, y con la ayuda de otra cuchara volteo la tortita sobre la misma y le coloco más huevo encima, para cuando esté haciendo este paso, es indispensable que el aceite esté a buena temperatura para dorar bien las tortitas, resultan como un tipo buñuelo, lo mejor es cocinarlas en una sartén con buena cantidad de aceite, pues recuerda que son puras ramitas unidas por la ayuda del huevo, y si no le ponemos una base que las sostenga se desarmarán todas y no quedará nada bonito el platillo, pues si utilizáramos una freidora eso sucedería, así es que en una asartén con suficiente aceite bien caliente, y con mucho cuidado colocamos la tortita, ayudamos a que le llegue aceite caliente encima con una pala y cuando considereremos que están doraditas, las volteamos y esperamos a que se cocine por el otro lado, colocamos en papel absorbente y listo, así vamos preparando las tortitas hasta terminar la mezcla. 
Sólo  nos resta armar el plato y por supuesto disfrutarlo, así es que en un plato colocamos caldillo y encima una o dos tortitas, las que gustes, y las comemos todo junto, en mi casa así las preparaban, aunque he de comentarles que otra forma muy utilizada lo es que se pongan a cocinar un poco sobre el caldillo y se impregnen bien de la salsa, todo es cuestión de gustos y de costumbre, pero les comento las dos formas para ver cuál les agrada más. De hecho esta receta la puedes cocinar también con Romeritos, que son otro tipo de plantitas muy utilizadas aquí en México, son todo un deleite, y es otra forma de cocinarlos. Espero que les guste este recuerdo de mi infancia que me hace vivir nuevamente ciertos momentos cuando me llega el olor que desprende este platillo y cuando le doy el primer bocado.