jueves, 17 de julio de 2014

Donas de Papa


Donas procedimiento

Esta receta de donas la obtuve de un recetario que era de mi mamá, de una revista de esas antiguas, se trata de un recetario de productos de una marca muy reconocida en México y en el mundo en realidad, los responsables de la leche condensada y evaporada en lata, por mencionar algunos, creo que con ese dato podrán identificar muy fácilmente de los productos que hablo, me atrevo a decir, pues creo que este recetario, del cual no cuento con las pastas, y por eso no sé la fecha exacta de publicación, data de hace 35 años aproximadamente, a decir de las fotografías, de la impresión y la verdad, al hacer un poco de cuentas, pues bien, estas donas tenía ya como 15 años que no las preparaba, recuerdo que le gustaban mucho a mi hija mayor, y a nosotros también, no se los voy a negar, y pues recordé la receta, busqué el recetario, pues a mi me sucede que recuerdo siempre la forma en la que estaba impresa o escrita una receta en particular, la fotografía, el papel, si la había escrito en una libreta, en un trozo de sobre, de papel, o hasta en una servilleta, soy visual, y recuerdo así los detalles. 

La verdad es que he querido digitalizar todas mis recetas para poder liberar espacio, pero me da mucho miedo que al cambiar el formato ya no recuerde en dónde la tenía escrita o de dónde la sacaba, jeje, creo que será una tarea que tendré que realizar en corto tiempo, pues ya no es tan viable tener tanto papel, que se vuelve amarillento y ocupa mucho espacio, y aunque lo tengo todo guardado en un archivero, de forma en la que encuentro lo que necesito en mi "desorden" incomprensible para los demás, creo que sí tendré que enfrentar este reto y hacer las cosas de una mejor manera para que mis niñas tengan las recetas que más les gustan.

En realidad esa fue la idea de ir documentando todas las preparaciones que hacía y que sé que a mis hijas y a mi marido les gustan, para que ellos tuvieran una forma o una idea de cómo deben de quedar esas preparaciones, de sus sabores y olores de infancia que les hemos ido creando. 

Pues he aquí otra de esas recetas, que aunque no recuerdo que mi mamá me las haya preparado, yo sí se las preparaba a mi hija, y al provenir de un recetario de mi Madre, pues de alguna manera me acerca a ella. En verdad son riquísimas estas donas, rápidas y fáciles de hacer, sólo tienen uno que otro secretito que no te dice la receta original, sino que yo he ido encontrando desde la primera vez que las preparé, espero que les gusten, tienen un sabor muy suave y muy ligero a naranja, en verdad no predomina, pero son deliciosas. 

Rinde para 35 porciones aproximadamente. 

Ingredientes: 
1 1/4 Tazas de Agua caliente. 
1/2 Taza de mantequilla que equivale a 100 gramos
1/2 cucharadita de sal
2 huevos enteros batidos 
1/2 Taza de Jugo de Naranja recién exprimido (cuiden que no se vayan las semillas)
1 Paquete de Escarcha de Papas (para preparar puré de patatas instantáneo) 
4 Tazas de harina cernida 
2 Cucharadas de Polvo de Hornear 
1 Lata de Leche Condensada 
Aceite el necesario para freír 
Azúcar y canela mezclada para espolvorear, la necesaria 

donas de patata proceso

Procedimiento: 
Calentamos el Agua en una cacerola y añadimos la mantequilla y  la sal, dejamos hervir para que la mantequilla se funda en el agua. 

Aparte mezclamos los huevos batidos y el jugo de naranja. 

Incorporamos el agua caliente y movemos para evitar que el huevo se cocine, enseguida, sin perder tiempo, agregamos la escarcha de papa o papa deshidratada, revolvemos todo muy bien, hasta formar una masa, dejamos reposar este puré de papa con naranja. 

Donas de papa


En una mesa cernimos el harina con el polvo de hornear, le hacemos un hueco y colocamos la mezcla de puré de papa y naranja, y agregamos la leche condensada, en realidad yo no agrego toda la lata, pues en ocasiones queda muy ligera la masa y si eso sucede tendríamos que agregar más harina y se termina perdiendo un poco el sabor a naranja, asi es que mejor agreguen la leche condensada realmente necesaria hasta formar una masa suave, tersa y manejable. 

Extendemos sobre una mesa enharinada con el rodillo también enharinado hasta que quede como de 1 centímetro de grueso. Cortamos las donas con un cortador de donas, si no tienen, con un vaso de borde delgado y le hacemos un círculo al centro con una copita de tequila, por ejemplo, o con una tapa de buen tamaño de borde delgado. El cortador para donas que yo tengo es de lámina galvanizada, como se muestra en una de las fotografías, es de 9 centímetros de diámetro y el centro es de 3.5 centímetros de diámetro, por si les sirve de referencia, no quedan unas donas muy grandes, pero me parece que quedan de muy buen tamaño. No son muy grandes, pero tampoco muy pequeñas, sino el tamaño perfecto para un buen bocado dulce, y además permite que se cocinen muy bien por dentro. 

Calentamos una buena cantidad de aceite para que se puedan sumergir las donas, si quieren utilizar freidora está muy bien, si no tienen no se preocupen, sólo agreguen suficiente aceite en una cacerola honda para que se puedan sumergir bien las donas, cuiden que el aceite esté a buena temperatura pero no utilicen la flama muy alta, pues esto hará que las donas se quemen por fuera, que no esponjen y que queden apelmazadas de adentro, lo que no será un resultado agradable. 

Cuando el aceite está a buena temperatura, esto es, bien caliente pero con la flama baja, agregamos las donas para freír de una en una, o dependiendo del tamaño de su cacerola, o de la freidora, el chiste es que tengan buen espacio para crecer y esponjarse, las dejan dorar hasta que vean que tienen un lindo color, yo siempre dejo los centros para el final, creo que es costumbre, pero pueden ir agregándolos también, poco a poco. 

Conforme van saliendo las donas del aceite, las colocamos sobre papel absorbente y las pasamos, de preferencia aún calientes por la mezcla de azucar con canela en polvo, y las azucaramos completamente. 

Listo!! a disfrutarlas con un rico chocolate o cafecito o hasta un té del sabor que más les guste. 

Y por qué no con una rica malteada o con una bola de nieve del sabor que más te guste. Esto me hizo recordar que cuando éramos pequeños por lo general nos íbamos a una casa de campo que tenemos, en realidad no muy lejos, pero era común que nos fuéramos a pasar el domingo allá, y siempre que veníamos de regreso como por eso de las seis de la tarde, íbamos a un Café en un céntrico lugar en el que venden Tamales y Pan, el "Café Florida" así se llama, y cuando ya no alcanzábamos tamales, mi mamá solía comprar churros o donas, y un poco de helado de vainilla y cuando llegábamos a la casa, nos daba de merendar eso, donas con helado de vainilla, un buen final para un hermoso domingo familiar, les confieso que yo prefería que no hubiera tamales, jiji... 

Ese gusto a las donas con helado me hizo repetirlo ya en mi adolescencia las veces que podía, y recuerdo que en una ocasión que estuvimos de visita con una tía muy querida en Brownsville, Texas, nos encantaba ir a comprar donas en una conocida cadena comercial que estaba a unas cuantas cuadras de su casa y un poco de helado de vainilla, por supuesto, y como estuvimos cerca de un mes mi hermana y yo con ella, esperando a mi papá que había ido a un curso de Pintura al Óleo para hacer retratos con un conocido pintor en Atlanta, Georgia, nosotros nos quedamos con nuestra tía de visita... y disfrutando de esas deliciosas donas con nieve, qué recuerdos, lo malo fue cuando volvimos con unos buenos kilos de más, jeje, pero cómo lo disfrute.... creo que las donas con nieve me traen muchos recuerdos y así es como me gusta comerlas, con nieve, aunque haga frío. 

Espero que les guste esta receta, en realidad quedan muy ricas y esponjosas, sólo recuerden la forma de freirlas correctamente, buena temperatura del aceite pero la flama baja si las hacen en la estufa, y el resultado será fantástico, pueden agregarle chocolate tambien si así lo prefieren en lugar de azúcar y canela, y a la mezcla también pueden ponerle un poco de vainilla si les gusta mucho, les da un rico sabor.