sábado, 21 de febrero de 2015

Caldo "Levanta Muertos" (de Ajo)

Sopa de Ajo

En los últimos días he tenido bronquitis y faringitis, y no me he sentido nada bien, he tenido que estar de descanso obligado, en casita, sí, sin poder ir al trabajo, cosa que es muy raro que suceda, no me gusta faltar ni un solo día, pero en esta ocasión ha sido necesario, ya que como les acabo de compartir estoy esperando bebé, así es que me tengo que cuidar mucho más, y pues en estos días, se me antojó preparar esta deliciosa sopa o caldo de ajo. 

Como sabrán el Ajo tiene muchas propiedades entre las cuales destaca el ser un excelente bactericida, y es ideal para combatir enfermedades infecciosas, sobre todo del aparato respiratorio, tales como las que precisamente presenté en los últimos días, bronquitis y faringitis, así es que manitas a la obra, y al ser un plato tan sencillo de preparar, tampoco me desgasté, ya que en realidad tenía que estar en reposo casi absoluto. Otra ventaja que tiene este platillo es que no sabe a ajo tal cual, sino que tiene un sabor suave, pero delicioso, personas que comentan que no les agrada el ajo, se ha comido esta sopa con singular alegría. 

Además de que cuando era pequeña en los días muy fríos era uno de los platillos obligados, la sopa o caldo "Levanta Muertos", jeje, curioso nombre, pero en realidad otorga un calorcito y es de los caldos reconfortantes, ideales para estos inviernos. Qué buena idea tenía mi mamá al darnos desde pequeños esta delicia, que además resulta ser muy económica y que además refuerza el sistema respiratorio y sube las defensas del cuerpo. Aquí esta receta deliciosa de mi infancia, que en verdad el volver a comerla ha sido todo un placer, además de lo mejor que me sentí después, me ha traído una avalancha de recuerdos y me he sentido mucho mejor. 

Le he hecho algunas variaciones, pero creo que eso se debe a los antojos que de repente me sorprenden, pero debo decirles que el resultado ha sido fantástico. 

Ingredientes: 
5 ó 6 Dientes de Ajo grandes y picados finamente en rodajas
1 Chile Pasilla cortado en tiritas con unas tijeras (es para darle color y sabor) 
Agua la necesaria (o caldo de verduras o de pollo, la harás más nutritiva, pero si no tienes con el agua está bien) 
Sal y Pimienta al gusto
Hojas de Epazote (opcional) 
Caldo de Pollo en polvo (opcional) 
Aceite de oliva
Huevos enteros (Cantidad de comensales) 
Pan (francés o bolillo) duro en rodajas, puedes dorarlo en un poco de aceite o lo puedes hornear para tostarlo.

Procedimiento: 
Calentamos un poco de aceite de oliva en una olla, y colocamos los ajos, puedes cortarlos en rodajas muy finas, o bien, picarlos muy finamente si es que no te gusta morderlos o sentirlos. Cocinamos rápidamente, en realidad hay que hacer esto muy rápido y cuidar que no se quemen los ajos, ya saben que esto puede suceder muy rápidamente y no dará un rico sabor. Así es que hay que tener controlada la temperatura de la olla, y mover constantemente, llevará tal vez un poco menos de un minuto esta operación. 

Enseguida añadimos el Chile cortado en tiritas, ésta es una de las variantes que yo le di a la receta tradicional de la familia, ya que en la casa lo colocaban hasta el final en el último hervor sin dorar, sólo para darle un rico sabor, a veces le ponían chile chipotle o ancho secos, si quieren variarle, esta vez yo le puse pasilla y lo doré junto con los ajos un poco. 

Casi de inmediato, pues es sólo una pequeña dorada la que se le dará a los chiles y al ajo, se le agrega el caldo o el agua, esta vez yo ya no tenía caldo de ningún tipo, ya que lo había estado usando días antes para sentirme mejor en distintas preparaciones, así es que cociné con agua esta deliciosa sopa. 

Debemos sazonar con sal al gusto, pimienta y un poco de caldo de pollo en polvo si acostumbras usarlo y si te gusta, en realidad no es muy necesario pues ya contiene mucho sabor este guisado, pero no le va mal si quieres variar un poco el sabor. Se le agrega también unas hojitas de epazote, esta vez yo no tenía, pero es una buena opción si se cuenta con ellas.

Dejamos hervir un buen rato, al colocar el chile en el momento que lo coloqué hará que se pinte un poco el caldo, y le dará un rico sabor picosito, cosa que cuando uno está un poco congestionado de las vías respiratorias agradece, pues podemos respirar por lo menos un ratito libremente, jeje... en la casa el caldo quedaba claro, no con el tono del chile, esa fue una de las variantes en cuanto a su presentación. 

Cuando ya ha hervido lo suficiente, se le van agregando los huevos, hay que retirarles el cascarón, no crean que son enteros con todo y todo, sino se van colocando en la olla de manera separada para que no se peguen uno con otro, así se escalfarán y quedarán cocinados, al punto que a ustedes les agrade, a veces resulta delicioso que no estén tan cocidos, para que cuando uno se sirva su porción de caldo y parta el huevo ya cocinado, la yema se integre a la sopa, o habrá a quienes les guste completamente cocinada, ese es su gusto. Será uno por comensal. 

Mientras tanto, tendremos el pan tostándose en el horno partido en rodajas, o si se desea bien se puede dorar un poco en aceite de oliva, si quieres aportarle más sabor, puedes utilizar un poco de ajo untado en cada rodaja de pan, le colocas un poco de mantequilla y los horneas, pero el sabor a ajo será más intenso. O si no tienes muchas ganas de ponerte a trabajar con el pan, utiliza crutones para ensaladas del sabor que te guste, o naturales. 

Yo tenía un rico pan francés que corté en rodajas finas y las doré en el minihorno. 

Ya sólo resta servir este delicioso Caldo, tan lleno de propiedades curativas y reconfortantes. Tal vez me sentí mejor por ser una sopa que recordaba de mi infancia, la cercanía de esos momentos, volverlos a vivir, o sentir más cerquita a mi mamá, en fin, pero de que me sentí mejor, me sentí mejor... Creo que me ha quedado un poco de sopa, y volveré a repetir esa parte del menú. 

Sólo hay que disponer en un tazón un huevo escalfado, con suficiente caldo y unas rodajitas de chile, no olvidar colocarle el pan encima y así, lo más calientita que se pueda comerla, verán qué bien se sienten después, y si tienen la fortuna de no estar enfermitos, pero hace mucho frío, se les quitará, será por eso que le dicen "Levanta Muertos"? bueno así le decíamos en mi casa... 

Sopa de Ajo

Esta fue una de las modificaciones que le hice, claro que en el segundo tazón, jeje, pues creo que ese día fue lo único que se me antojó comer al medio día... resulta que tenía unos trocitos de elote cocido, de un caldito de pollo que había preparado días previos, y pues se me antojó desgranarlos y agregarlos, ha quedado delicioso, es una de las variantes... también pueden añadir unos trocitos de chorizo español, y le darán otro rico sabor. 

O bien, en lugar de utilizar chile seco, pueden usar rajitas de chile poblano bien doraditas, y entonces si o si, agregar los elotitos cocidos... una deliciosa variante con la base del caldo de ajo.... 

Espero que les guste y se apapachen o reconforten con esta delicia!!